El castellano es uno de los idiomas en los que más coinciden escritura y pronunciación. Cualquier persona, sea o no hispanohablante, puede leer sin ambigüedad cualquier texto bien acentuado. Pero por comodidad, desidia o deficiencias educativas, un número considerable de hablantes tiende a omitir el uso de la tilde (especialmente en internet o en los mensajes telefónicos). Esta práctica fomenta la omisión en otros ámbitos.
A veces, la tilde sirve para diferenciar palabras que tienen significados diferentes. Por ejemplo, a formas casi iguales corresponden sentidos diferentes: Que de dinero no está bien, Que dé dinero no está bien; Mas fue imposible, Más fue imposible.
No faltan iniciativas para fomentar el uso de la tilde, como este blog que reúne “activistas” para corregir carteles y sus hermanos:
Acentos perdidos ARGENTINA
Acentos perdidos CHILE (próx.)
Acentos perdidos COLOMBIA
Acentos perdidos COSTA RICA
Acentos perdidos (ULAC) COSTA RICA
Acentos perdidos ECUADOR
Acentos perdidos ESPAÑA
Acentos perdidos TORRELAVEGA (E)
Acentos perdidos EEUU
Acentos perdidos PERÚ
Acentos perdidos PUERTO RICO
Acentos perdidos REP. DOMINICANA
Acentos perdidos VENEZUELA
A la caza de la falta
También hay diferentes páginas que explican las normas de acentuación.
